Evaluación psicológica y psicojurídica

Evaluación psicológica

 

La evaluación psicológica es el proceso mediante el cual se reúne información relacionada con la persona evaluada, su contexto, sus áreas funcionales, sus procesos piscológicos, su historia de aprendizaje y su conducta. Esta información se utiliza para emitir un concepto que permita tomar decisiones relacionadas con el tipo de intervención psicológica apropiada, un análisis contingencial, a fin de mejorar la condición actual de la persona.

 

Esta evaluación psicológica puede ser solicitada por instituciones educativas, profesionales de la salud mental, empresas o entidades judiciales.

 

Siempre debe contarse con el consentimiento informado para realizarla; en los casos de menores de edad dicho consentimiento lo firma los padres o tutores legales.

Evaluación psicojurídica

La evaluación psicojurídica es la recolección de información relacionada con el estado mental, procesos psicológicos y cognitivos, estado emocional y conducta de una persona, en relación con situaciones que son materia de investigación judicial.

Con esta información se emite un concepto o peritazgo que le permite a la entidad o funcionario que la solicita dar soporte a los argumentos legales y tomar decisiones fundamentadas.

Diversas situaciones legales pueden requerir de un peritazgo psicológico, como son adopciones y regulación de visitas de menores, divorcio, maltrato, violencia intrafamiliar, abuso sexual, otorgamiento de beneficios para personas privadas de la libertad, capacidad para comprender un delito, trastorno mental o responsabilidad penal.

El peritazgo psicológico se presenta como material probatorio y su validez o pertinencia se discute en los juicios orales.